Ángel Falco

URUGUAY

Consultar poemarios en catálogo

Es justo

De Vida que canta (1908)

Yo sé que en vano su perfume exhala

preñado de efusiones, mi lirismo;

y que más subo por la azul escala,

me encontraré más solo con mí mismo.

¡Pero en vano me sitia el pesimismo

de su lógica triste, haciendo gala!

¡Siempre ha de ser mi plectro como un ala,

condenada a voltear sobre el abismo!

¡Nadie sabrá mis íntimas querellas!

¡Un ruiseñor seré que a las estrellas

confiesa sus celestes añoranzas…

Es justo, pues, que la Abyección me azote,

¡tuve la culpa de nacer Quijote

en este imperio ruin de Sancho-Panzas!

Mi blasón

De Vida que canta (1908)

Para Apolo

Yo que persigo una visión de Acracia,

tengo también mi dios y mi estandarte,

mi fe suprema, la divina Gracia,

¡y mi nobeleza, la pasión del Arte!

¡Sí! Yo tengo también mi aristocracia.

Pero mi Numen que a lo inmenso parte

su luz fecunda por doquiera espacia

¡y hasta lo vil su comunión imparte!

¡Soy el Cruzado de una gran Conquista!

Por eso canto mi fervor de artista

frente a un sol que alumbrando los senderos,

espaldarazo es ya que la Belleza

da a esa Futura Edad de la Nobleza

en donde todos sean Caballeros.

Su sombra

De Breviario galante (1909)

Cuando con paso tan suave

por el parque en fiesta va

su personita… ¿quién sabe,

si anda, o si volando está?

Me pongao al verla, muy grave,

temiendo al ensueño ya;

¿es ala frágil de un ave,

o un alma de hada, quizá?

Pero lo que más me asombra,

es que apenas deja sombra,

de la túnica al trasluz.

¡Su cuerpo que al sol deslumbra,

proyectando una penumbra

más gloriosa que la luz!

Anterior
Anterior

Ana Cristina Cesar

Siguiente
Siguiente

Armando Rojas Guardia