Manuel Ramos Otero
PUERTO RICO
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Fecha de nacimiento
20 de julio de 1948
Ciudad de nacimiento
Manatí
Fecha de defunción
7 de octubre de 1990
Ciudad de defunción
San Juan
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Jossiana Arroyo
Pedro Rolón Machado
Política homosexual y escritura poética en Manuel Ramos Otero
Wilfredo Hernández
Estoy a un año exacto de mi primera muerte
De El libro de la muerte (1985)
Estoy a un año exacto de mi primera muerte
y el dragón de papel anda suelto en la calle.
No hay una sola nube en la escalera
no hay una sola sámpara en la ausencia.
El sol es tan intenso que incinera
la máscara himalaya de la espera.
Casanova
carne recién cortada sobre la boca
como en el otro tiempo fuimos
el gesto detenido del pantano
seremos lo que somos y sabemos
sudando callejones y abandonos.
Termina de acabar esta ciudad
este Bosque Sagrado de murallas.
La última impresión es que no existe
la brújula no encuentra sus zaguanes.
¿Para qué regresar?
La transparente soledad del mar
no tiene la certeza de tu carne.
En el libro de la muerte
De El libro de la muerte (1985)
En el libro de la muerte
el verbo amor nunca fue carne.
La sombra de las tumbas fueron barcos de fuego.
De su ceniza calda de agujeros de viento
por los ojos vacíos van llegando los cuervos.
Estuvo
siempre estuvo
como meneando los narcisos del tiempo.
Viajaba por trenes explosivos con Tauro Adolorido.
Viraba las alfombras de los mares
tan partido y mojado tan crepúsculo y Cristo.
Yo que vengo de bosques.
Yo que soy que parezco que me acuesto en el vino.
Yo que en cruces de robles me suicido.
He conocido al Ángel Azrayel como fui conocido.
III
De Invitación al polvo (1991)
Vuelvo a cantar dejando atrás la muerte
sumándome a la horrible ternura del amor
que ahora llega cuando la vida es tarde
para ser inocente de las guerras futuras.
Vuelvo a la noche eterna de la espera
al prejuicio sagrado de un solo hombre
después de haber hecho la paz
en los atardeceres remotos de la soledad.
Vuelvo al mundo separándome más
habiendo parido otro fantasma
habitante de playas neblinosas
enemigo fugaz de las metáforas.
Y estás aquí.
Prometiendo un amor que rebasa este siglo.
Repartiendo la lluvia sedienta del verano.
Pintor fidelísimo de paredes humanas.
Animal de otro espacio ilimitado.
Tanto reloj sin horas nos seduce
tanta gana inconclusa nos aprieta
tanta ilusión apenas nos inicia
en el lento funeral de nuestra dicha.
Tenemos poco tiempo y pocas cosas:
una alfombra manchada, dos vasos sin memoria,
un teleforio negro, un escondite,
una llave de luz que cierra la tristeza
y un pasado inmediato que ahora nos rechaza.
Caminando perdidos de la mano
de nuevo nos sorprende que tanto amor exista.
X
De Invitación al polvo (1991)
Tus manos José tus dedos José
tus brazos José tus hombros
tus labios José tus besos José
tus ojos José tu pelo
todo en mis manos José
todo tu cuerpo en mis manos
todo tu sudor José para mi único vaso
de carne cristal José de papel y de palabras
como un bolero de barcos que al puerto llegaron.
¿En qué fábrica José te hicieron como te hicieron?
Virgo de barro José huevo de hierro forrado
que no se atreve a nacer
por miedo a ser desplumado
y quiere seguir callado
cayendo de lado a lado
como borracho olvidado
de la Cuba que te trajo
hasta este exilio José
espejo del que te ha amado
y aquí está mi pelo plateado José
y mis besos y mis labios
y mis hombros y mis brazos
y mis dedos y mis manos
todo sudado José poema y cuerpo sudados.