Francisco Casas Silva

CHILE

  • Fecha de nacimiento

    19 de enero de 1959

    Ciudad de nacimiento

    Santiago de Chile

    Fecha de defunción

    (Vive)

    Ciudad de defunción

  • En proceso de documentación.

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Estos versos son para ti exiliado amado…

De Sodoma mía (1991)

Estos versos son para ti exiliado amado / para trabajar contigo /

establecer también nuestra alianza rota en el delirio /

te llamo a través de esta línea / la han construido para

nosotros / armar podemos nuestro perverso plan / la venganza

es nuestro oficio reconstruir / entremos a las catedrales a

violar ángeles como en otro tiempo / formemos las bandas

e infectemos /

Entremos con la cara de los locos en los estandartes / con

nuestro patrono edifiquemos nuevos altares para revivir el

sacrificio / Amado / la dulce sangre abandonada espera

SODOMA EN ALGUNA PARTE

Inauguraron la clínica con todos los internos…

De Sodoma mía (1991)

Inauguraron la clínica con todos los internos, me pusieron la

primera piedra, la camisa, de blanco todo junto a los otros

pacientes/ Construían el edificio con nosotros dentro / La

ciudad

de los apestados dijeron, conformes alguien en la sala de

espera informó del examen a los portadores, y vino el suero en

sus envases desechables, las hipodérmicas, los kilómetros de

vendas esterilizadas que tapearon los estigmas agusanados de

todos los maricas de Babilonia recién destruida.

Lo contengo todo en la trama del territorio…

De Romance de la inmaculada llanura (2008)

“Destruir dice”

Margarite Duras

Lo contengo todo en la trama del territorio,

solitario insisto en el recorrido,

tanteando cada trecho,

perceptivo paro la oreja como para acusar sonido,

hasta que por fin lo escucho,

no lo digo,

el susurro lo silencio,

zumba y no descifro su grafía.

El trayecto se da en diferentes velocidades,

según el rumbo,

de Este a Oeste,

siempre horizontal,

sin caída,

plano para el gusto

al borde del desquicio,

al borde mismo de la mentira.

Desdentada la boca se afiebra en el labio,

se hace babosa al exterior del cuerpo,

El labio se tornó resbaladizo en la continuidad del recorrido.

Ahí no es posible la voz como insistencia de demarcación

o contorno

ya sea la voz que canta o gime,

marina o subterránea,

todo da lo mismo en este universo transplatino,

el trazo solo es vestigio.

Jadeo corto,

preciso,

precisa el jugo,

lo corta,

cortado le miro nuevamente el rostro.

Frente al cuerpo el amante fantasea la alteración del paisaje;

mezcla los tonos,

precisa los lugares,

corrige.

Digo mi nombre, lo digo.

Diseminado en presas en la llanura de la tela soy posible

al producto,

al mercado donde se transan alas rotas surcando precipicios

humeantes.

Estoy sin pasado,

dispuesto;

sacado sin más ni más del pliegue al soporte,

al amante que se carga con mi carga ya traficada.

Lo mío está tieso bajo la luz,

rígido como mascada fósil

levemente muerto.

Penetrado ya corrijo la postura,

llego a tientas a la pose

para desposarme,

así debe ser el canon

perpetuo,

así lo tengo.

Clavado hacia fuera miento en la rigidez,

delato todas mis formas para que eche un ojo.

Doloroso me curvo.

Miento para que sus ojos se detengan donde a mí se me venga

en gana.

Dispuesto ya en la pieza soy enmarcado,

medido en mi talla,

alistado para la descomposición;

sometido a la ley del desorden

dentro de una oscura zona de duelo

simulo mi falta.

Toma de mí primero los labios y los golpea a los suyos,

los convoca amoratados a un primer encuentro de su piel y mi

boca que aprieta,

suelta,

busca nuevamente para nombrar las partes,

y así simbolizar cada regla que impondrá.

Por mi parte refuerzo el engaño para que él proceda sin

problema a la delación,

para que aplique sobre mis partes el Santo Oficio.

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