Alejandra Pizarnik
ARGENTINA
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Fecha de nacimiento
29 de abril de 1936
Ciudad de nacimiento
Buenos Aires
Fecha de defunción
25 de septiembre de 1972
Ciudad de defunción
Buenos Aires
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El deseo: lugar del ser poético en Alejandra Pizarnik
Ana María Meneses Vélez
Identidad, género y lenguaje en la construcción poética de Alejandra Pizarnik
Itsaso Flores Depardieu
Fragmentación y descorporización del yo en la poesía de Alejandra Pizarnik
Natalia Cancellieri
El ausente
De Las aventuras perdidas (1958)
I
La sangre quiere sentarse.
Le han robado su razón de amor.
Ausencia desnuda.
Me deliro, me desplumo.
¿Qué diría el mundo si dios
lo hubiera abandonado así?
II
Sin ti
el sol cae como un muerto abandonado.
Sin ti
me torno en mis brazos
y me llevo la vida
a mendigar fervor.
Amantes
De Los trabajos y las noches (1965)
una flor
no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío
Como agua sobre una piedra
De Extracción de la piedra de la locura (1968)
a quien retorna en busca de su antiguo buscar
la noche se le cierra como agua sobre una piedra
como aire sobre un pájaro
como se cierran dos cuerpos al amarse
La palabra del deseo
De El infierno musical (1971)
Esta espectral textura de la oscuridad, esta melodía en los huesos, este soplo de silencios diversos, este ir abajo por abajo, esta galería oscura, oscura, este hundirse sin hundirse.
¿Qué estoy haciendo? Está oscuro y quiero entrar. No sé que más decir. (Yo no quiero decir, yo quiero entrar.) El dolor en los huesos, el lenguaje roto a paladas, poco a poco reconstituir el diagrama de la irrealidad.
Posesiones no tengo (esto es seguro; al fin algo seguro). Luego una melodía. Es una melodía plañidera, una luz lila, una inminencia sin destinatario. Veo la melodía. Presencia de una luz anaranjada. Sin tu mirada no voy a saber vivir, también esto es seguro. Te suscito, te resucito. Y me dijo que saliera al viento y fuera de casa en casa preguntando si estaba.
Paso desnuda con un cirio en la mano, castillo frío, jardín de las delicias. La soledad no es estar parada en el muelle, a la madrugada, mirando el agua con avidez. La soledad es no poder decirla por no poder circundarla por no poder darle un rostro por no poder hacerla sinónimo de un paisaje. La soledad sería esta melodía rota de mis frases.