Ylonka Nacidit-Perdomo
REPÚBLICA DOMINICANA
-
Fecha de nacimiento
2 de mayo de 1965
Ciudad de nacimiento
Santo Domingo
Fecha de defunción
(Vive)
Ciudad de defunción
—
-
Recuerdo amarte inagotablemente siempre
De Papeles de la noche (1998)
Pienso en los objetos que traen del agua las barcas. la oleada del crepúsculo. rocas insensibles mientras el mar forma sílabas elásticas. asomos de sombra. inmenso puerto para llover peces habitando tu cuerpo. destiempo y movimiento en la abertura de la ausencia.
(creo ser pasajera de una plenitud blanca tendida a la derecha)
me acostumbro a llevarte conmigo como ahora. en que no puedo beber el agua de la noche. las olas que levanta la sorpresa de reír. de reír en la mirada del paisaje. en los rincones y disturbios de tus piernas. en la asfixia pausada que abraza las palabras que cubren las horas ¡benditas horas! que me llenan de rumores. de besos. de caricias. de tu cuerpo. al querer de escondidas. a las montañas cuando el invierno trae la llovizna azul gris helada. cambiante. salvaje a veces. que vuelve sobre los muros del cuarto.
Recuerdo amarte inagotablemente siempre. rememorar de la humedad la larga e inmensa soledad. sitiada por tus ma- nos hasta alcanzar sin prisa los avisos de mis senos. la infancia febril que aguarda con excusas. llamando al orden. a la embriaguez. a los arcos del fuego. a los bordes del vacío. al vacío que me da tu miedo.
tanta vigilia es como el claro-oscuro de las yerbas. acaso una ceremonia, amor, para agrietar pájaros que vuelan la tarde del estío. el alfabeto que trae el día de pie en la oquedad. en los asteriscos vegetal del viento (en tu rostro, amor, que nace en la ciudad habitada por la memoria y la sombra)
Ahora el sur es una metáfora desnuda de la noche. un poco el sol o las primeras olas golpeadas entre las rocas.
tal parece que el amor es una conjunción de cuerpos. poesía para reinventar la ternura. la ternura que asciende hasta tu boca indecisa ahora. idiotizada por la escalera. por palabras amontonadas mientras llegas.
Te hablo desde una arcada de besos
De Papeles de la noche (1998)
Te hablo desde una arcada de besos (es la noche largo y ancho mundo. una red de aliento. tu rostro reclutando la mañana. una sala inmensa en la eternidad que como pez añora las edades. la impaciencia de nosotros. la vuelta. el regreso. la ciudad opuesta a voces que trazan por la carretera la alternativa de vernos.)
la noche es una llama en sombra que crece. temblor del frío. agua seguida de lluvia.
estamos en el antiguo vuelo del amor. en la lividez azulada del mar. tiene la noche el color de tu rostro tocado por este instante que abraza la inmensidad y estruendo de ternura.
El aire es tan colectivo y apremiante que las hojas van en las aristas del silencio. parpadeo en la luz y salgo a invadir de una emboscada la vigilia de tu pensamiento. tu boca delirante. presentida cerca. muy cerca de tu voz. con insistencia de reservar mi piel para tus besos.
es tan difícil no ser tuya ahora que tengo urgencia de alcanzar de tu sexo el azar. la locura impaciente. huellas del placer. a dios como un delirio o un dios de cristal en la sonrisa serena. en lazos de sagacidad que un tálamo de rosas duerme sobre la lengua paladeada.
ahora me ahogo asediada por la sensación de un sueño. desvanecida de placer. por la altísima posición de mis piernas. por los favores de tu sexo. por la audacia de existir en fuga. sin ausencias. ahogada en un lecho sobre troncos de una casa que guarda del invierno la plenitud. su enloquecimiento urgente.
Llueve sobre el mar la noche
De Hacia el sur (2001)
La ciudad en la noche es abstracción y lirismo. máscara de agua. una cima helada. objetos nombrados. gestos. connotaciones esenciales. hacer el amor.
tempestad del triángulo plano. recobrado espacio en los vértices del cielo. la luz dormida entre mis manos. rostro sonante. gacela de lluvia que muerde la brisa.
[escucho tibia agua en grandes espaldas]. la noche es para despertar. para oír grandes árboles hacia el cielo besándose furiosamente en equilibrio.