Osvaldo Lamborghini

ARGENTINA

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Nocturno (para Néstor Perlongher)

De Poemas 1969 - 1985 (2012)

Fibras de oro, ¡eso era!

el buey torcido y la aurora:

nace la aurora ¡resplandeciente!

Pero lo que hoy no es el amparo

¡de tu mirar!

Y si no es no es

(...si no es el amparo de tu mirar...)

El Sabio Negro agoniza, hermano. ¡Miles de pirulos!

Señores argentinos, y no

¡citoyens du monde!

El falo: fálico, y la frase

¡frástica!

Aforismos en Buenos Aires, y dónde si no

¡mi alma!

La callecita de perfil y la Noche ya madura para el símbolo:

Gardel lloraba y se comparaba con Lázaro

porque el arte —él decía— es la resurrección de los muertos.

Nace la aurora (fuma, fuma)

y yo estoy en pie para sentarme

—...nace la aurora... resplandeciente...—

El estilo, un vuelo de perdiz.

un desliz.

Un tropezón...

Con la propuesta —de piedra— de no ser alusivo

me convertí cada vez más en alusivo y alusivo y alusivo.

Y alusivo:

no versa de nada.

¡nace la aurora!

¡Si yo supiera cantar!

Resplandeciente.

La sombra de una lágrima

¡la sola sola sombra de una lágrima!

¿Cómo se acentúa?

Y cada vez menos decir menos.

Y cada vez (¡por favor!)

más una lengua blanca como la leche.

Cayol: —¡Un cotorrito blanco como la nieve!

Bicharraquear —kafkianamente.

Porque las cosas groseras les pasan a los seres delicados.

El salvavidas (para Christian Jorge Larsen)

De Poemas 1969 - 1985 (2012)

Yo no podía decirte que no, ese “no...o”,

porque te me había apegado: así,

cuando me bajaste la malla con musculosa mano,

sin saber lo que ocurriría pensé:

ahora tendré otra alma en mi alma

grabada, y otro cuerpo henchido en mi cuerpo,

hasta diría: en mi corazón.

Fue más poderoso el amor que el dolor de la penetración.

Eras bañero. Yo me enorgullecía:

¡Cuántos se habrán ahogado mientras vos te dedicabas a montarme!

Y con los años: ¡cuántos me habrán montado

mientras, viejo, vos perdías el acceso

al mar

al Atlántico

que es feroz y perfecta

perfectamente traicionero!

Y no te comparaba con los dioses griegos

(me abstengo de semejantes boludeces).

Me parecías más bien la rapiña del ave,

los excrementos se adherían a un miembro

¡nada sutil!

cuya premisa mayor era la de no pertenecerme.

(impronunciable, de todos modos, aquel “no...o”)

Es seguro que todavía lo tenés colgando,

so ganso, aunque ahora te condenaron

por una serie, raid, de estúpidos asaltos

—la verdad: nunca fuiste una lumbrera—

Y bien,

y ahora, las locas carcelarias se harán la fiesta.

¡Que no es la misma!

“La narración de la historia”

De Poemas 1969 - 1985 (2012)

Como me siento muerto de cansancio,

pero mentalmente fresco,

después de haber colmado la medida

(por una vez) de trabajo y de ingresos

—descanso

reflexiono

pienso: Cristo,

no se puede invocar a Cristo

sin que Judas, ahorcado,

arrebate las campanas con su lengua.

Esto sí que suena.

La castaña de mujer, desenhuesa

el alma encarnada:

y el tiempo no ha pasado

si se piensa

(si no se piensa)

en los pocos juegos de garbanzos que bastaron

para que el viejo homosexual

símil o cadencia

—¡vaya la irónica

la caída del anciano!—

al fin se postule como bardo.

Pero en el barro.

Pero pensando.

En razas exquisitas

y en el lugar teru

teru,

allí:

donde se esconden los huevos.

El grito fue frecuente

—en forma permanente—

en el pasado.

Hoy nuestra peluca se destiñe en,

en humildes nidos,

nidos humildes

y el cielo parpadea como una esposa

(cuando) besándonos la mano

se, en fin, entera (sigue más abajo)

Reír es el último sello.

Pidiéndonos la bendición

y, por sus hijos,

clamando.

***

Lectura, está prohibida, no: no

puedes acercarte a ella y no puedes

leer acerca de ningún, ningún texto,

y menos: leer un texto de cerca.

Estás escribiendo. Y este libro de Putos

es una prueba (que estás escribiendo)

El imaginario, el poner en juego hasta,

hasta los recuerdos (iba a escribir

lo que ahora y no recuerdo: pero recordar

es como hacer unos huevos

sin pelar la tortilla sin plantar las papas)

Podría contar, ya que en la página estamos,

el relevamiento simple y anecdótico

—un principio de entenderse culastrón—

del mundo de los levantes contra

natura: aunque hay mucha policía

que me impide ser lo único

que puedo ser: el ser, reputo,

de una mujer. Pero, lo sospecho desde la anécdota:

en la anécdota, nos quedaremos en la anécdota.

En exemplos, teológicos y marcas

del Doctor Angélico. En decir (es)

—y preguntas:

¿Porque qué? ¿Es ser puto?

Lo contrario de un homosexual,

para empezar bien. Y empezar bien

(¿será esto

un texto?)

Es agarrar la borda y tirar

: no son hermanos—a los homosexuales del espejo de mano.

A los putos no nos gustan, primero,

los hombres. Por,

por una cuestión de rigor lógico

adoptamos en el coito la posición pasiva,

entendamos: no queremos ser mujeres.

Hombres, sino, con la tela-araña

***

Los putos lo esperamos todo de Dios

Somos creyentes

Hijos de María

Comunistas aunque cuando venga el comunismo

¡malos! nos encierren

en esos terribles

campos de concentración

Donde te vigilan y

¡ni por casualidad!

podés emperifollarte

tranquila...

No sé, ponerte de vez en cuando

aunque más no sea

una enagua de cintura

un corpiño

o darte, ah,

eso sí que ¡hum! es muy mono

un toque de rouge

o depilarte a conciencia

la parte tierna del pezón

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