Osvaldo Lamborghini
ARGENTINA
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Fecha de nacimiento
12 de abril de 1940
Ciudad de nacimiento
Buenos Aires
Fecha de defunción
26 de noviembre de 1985
Ciudad de defunción
Barcelona, España
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Nocturno (para Néstor Perlongher)
De Poemas 1969 - 1985 (2012)
Fibras de oro, ¡eso era!
el buey torcido y la aurora:
nace la aurora ¡resplandeciente!
Pero lo que hoy no es el amparo
¡de tu mirar!
Y si no es no es
(...si no es el amparo de tu mirar...)
El Sabio Negro agoniza, hermano. ¡Miles de pirulos!
Señores argentinos, y no
¡citoyens du monde!
El falo: fálico, y la frase
¡frástica!
Aforismos en Buenos Aires, y dónde si no
¡mi alma!
La callecita de perfil y la Noche ya madura para el símbolo:
Gardel lloraba y se comparaba con Lázaro
porque el arte —él decía— es la resurrección de los muertos.
Nace la aurora (fuma, fuma)
y yo estoy en pie para sentarme
—...nace la aurora... resplandeciente...—
El estilo, un vuelo de perdiz.
un desliz.
Un tropezón...
Con la propuesta —de piedra— de no ser alusivo
me convertí cada vez más en alusivo y alusivo y alusivo.
Y alusivo:
no versa de nada.
¡nace la aurora!
¡Si yo supiera cantar!
Resplandeciente.
La sombra de una lágrima
¡la sola sola sombra de una lágrima!
¿Cómo se acentúa?
Y cada vez menos decir menos.
Y cada vez (¡por favor!)
más una lengua blanca como la leche.
Cayol: —¡Un cotorrito blanco como la nieve!
Bicharraquear —kafkianamente.
Porque las cosas groseras les pasan a los seres delicados.
El salvavidas (para Christian Jorge Larsen)
De Poemas 1969 - 1985 (2012)
Yo no podía decirte que no, ese “no...o”,
porque te me había apegado: así,
cuando me bajaste la malla con musculosa mano,
sin saber lo que ocurriría pensé:
ahora tendré otra alma en mi alma
grabada, y otro cuerpo henchido en mi cuerpo,
hasta diría: en mi corazón.
Fue más poderoso el amor que el dolor de la penetración.
Eras bañero. Yo me enorgullecía:
¡Cuántos se habrán ahogado mientras vos te dedicabas a montarme!
Y con los años: ¡cuántos me habrán montado
mientras, viejo, vos perdías el acceso
al mar
al Atlántico
que es feroz y perfecta
perfectamente traicionero!
Y no te comparaba con los dioses griegos
(me abstengo de semejantes boludeces).
Me parecías más bien la rapiña del ave,
los excrementos se adherían a un miembro
¡nada sutil!
cuya premisa mayor era la de no pertenecerme.
(impronunciable, de todos modos, aquel “no...o”)
Es seguro que todavía lo tenés colgando,
so ganso, aunque ahora te condenaron
por una serie, raid, de estúpidos asaltos
—la verdad: nunca fuiste una lumbrera—
Y bien,
y ahora, las locas carcelarias se harán la fiesta.
¡Que no es la misma!
“La narración de la historia”
De Poemas 1969 - 1985 (2012)
Como me siento muerto de cansancio,
pero mentalmente fresco,
después de haber colmado la medida
(por una vez) de trabajo y de ingresos
—descanso
reflexiono
pienso: Cristo,
no se puede invocar a Cristo
sin que Judas, ahorcado,
arrebate las campanas con su lengua.
Esto sí que suena.
La castaña de mujer, desenhuesa
el alma encarnada:
y el tiempo no ha pasado
si se piensa
(si no se piensa)
en los pocos juegos de garbanzos que bastaron
para que el viejo homosexual
símil o cadencia
—¡vaya la irónica
la caída del anciano!—
al fin se postule como bardo.
Pero en el barro.
Pero pensando.
En razas exquisitas
y en el lugar teru
teru,
allí:
donde se esconden los huevos.
El grito fue frecuente
—en forma permanente—
en el pasado.
Hoy nuestra peluca se destiñe en,
en humildes nidos,
nidos humildes
y el cielo parpadea como una esposa
(cuando) besándonos la mano
se, en fin, entera (sigue más abajo)
Reír es el último sello.
Pidiéndonos la bendición
y, por sus hijos,
clamando.
***
Lectura, está prohibida, no: no
puedes acercarte a ella y no puedes
leer acerca de ningún, ningún texto,
y menos: leer un texto de cerca.
Estás escribiendo. Y este libro de Putos
es una prueba (que estás escribiendo)
El imaginario, el poner en juego hasta,
hasta los recuerdos (iba a escribir
lo que ahora y no recuerdo: pero recordar
es como hacer unos huevos
sin pelar la tortilla sin plantar las papas)
Podría contar, ya que en la página estamos,
el relevamiento simple y anecdótico
—un principio de entenderse culastrón—
del mundo de los levantes contra
natura: aunque hay mucha policía
que me impide ser lo único
que puedo ser: el ser, reputo,
de una mujer. Pero, lo sospecho desde la anécdota:
en la anécdota, nos quedaremos en la anécdota.
En exemplos, teológicos y marcas
del Doctor Angélico. En decir (es)
—y preguntas:
¿Porque qué? ¿Es ser puto?
Lo contrario de un homosexual,
para empezar bien. Y empezar bien
(¿será esto
un texto?)
Es agarrar la borda y tirar
: no son hermanos—a los homosexuales del espejo de mano.
A los putos no nos gustan, primero,
los hombres. Por,
por una cuestión de rigor lógico
adoptamos en el coito la posición pasiva,
entendamos: no queremos ser mujeres.
Hombres, sino, con la tela-araña
***
Los putos lo esperamos todo de Dios
Somos creyentes
Hijos de María
Comunistas aunque cuando venga el comunismo
¡malos! nos encierren
en esos terribles
campos de concentración
Donde te vigilan y
¡ni por casualidad!
podés emperifollarte
tranquila...
No sé, ponerte de vez en cuando
aunque más no sea
una enagua de cintura
un corpiño
o darte, ah,
eso sí que ¡hum! es muy mono
un toque de rouge
o depilarte a conciencia
la parte tierna del pezón